Objetivos de Año Nuevo: Cómo Hacerlos Realidad · Despega & Vuela
Objetivos de Año Nuevo

Ahora que se acerca el fin de año, muchas personas están pensando en los objetivos de año nuevo. Lo que no tienen en cuenta es que para el 15 de enero, la mayoría de estos objetivos se habrán vuelto a dejar en el baúl de los recuerdos.

¿Por qué la mayoría de personas no perseveran en sus objetivos?

Porque hay algo mucho más importante que los objetivos y que no tenemos en cuenta.

Y esto es, cómo somos, cómo pensamos y cómo actuamos.

Si falla la base, no hay nada que hacer, porque la fuerza de voluntad tiene un límite y una vez se agota, nos quedamos sin recursos.

En este artículo vamos a ver tres aspectos de nuestras vidas que son clave para lograr nuestros objetivos.


Salir de la zona de confort

El motivo por el que muchas veces no conseguimos los objetivos, es porque estamos condicionados a ser de una manera concreta.

Cuando nos fijamos un objetivo nuevo, necesitamos salir de la zona de confort. Pero muchas veces olvidamos que con salir no es suficiente.

Hay que perseverar y seguir. Y lo que sucede es que, la mayoría vuelve a su zona de confort cuando las cosas empiezan a ponerse difíciles.

Lo fácil es salir de la zona de confort, lo difícil es mantenerse fuera.

Veamos un ejemplo.

En agosto me marqué como objetivo volver a madrugar. Es algo que había hecho antes de venir a vivir a Andorra, pero con todo el estrés de la mudanza y el cambio de vida, dejé de lado.

Mi objetivo era levantarme alrededor de las 5 de la mañana.

El primer día, estaba super decidida e ilusionada. Pero cuando llevaba cinco días estuve a punto de dejarlo.

¿El motivo? No conseguía dormirme por las noches y me levantaba en modo zombie.

Pensé que no valía la pena, mi mente creó el argumento de: “si madrugas, no rindes”, con lo que mi siguiente paso iba a ser volver a mi zona de confort. Esto es, dejar de madrugar.

Date cuenta de cómo mi mente enseguida encontró una forma de convencerme de dejar mi objetivo sin sentirme mal.

Y esto es lo que le pasa a la mayoría de gente con sus objetivos de fin de año cuando llega el 5, 10 o 15 de enero.

La suerte fue que, en ese momento, un amigo mío  me dijo:

Nadie dijo que fuera fácil, pero.. ¿este es el reto, no?

Gracias a este comentario llevo madrugando desde el día que me marqué el objetivo. Pero date cuenta que estuve a nada y menos de tirar la toalla.


Lograr los objetivos de año nuevo

Como ves, lo importante no es tanto el objetivo, sinó lo que te lleva a lograr el objetivo.

Además de tener un por qué lo suficientemente grande, para lograr los objetivos necesitas optimizar tres aspectos clave de tu vida, que son:

  1. Actitud. Cómo sientes y piensas, en otras palabras: tu mente.
  2. Hábitos. Cómo te comportas en tu día a día. Tus rutinas.
  3. Entorno. Quién te influencia en tu día a día. Tu círculo de influencia.

Estos son los tres pilares en los que se basan tus objetivos. Si los pilares son débiles, te será muy difícil mantenerte fuera de la zona de confort.

Veamos un ejercicio muy útil para mejorar nuestra actitud, hábitos y entorno.


Ejercicio para lograr los objetivos.

A continuación, vamos a ver un ejercicio muy útil para lograr nuestros objetivos.

Digamos que, antes de marcar los objetivos de año nuevo, es necesario hacer este ejercicio, porque nos ayudará a:

  • Ver qué necesitamos cambiar para lograr los objetivos
  • Definir cómo vamos a medir este cambio.

Así, este ejercicio consta de tres pasos y de una pregunta, que son:

Ejercicio para Lograr los Objetivos de Año Nuevo

Veámosolo;

  1. DEJAR IR: Aquí necesitas definir que te está impidiendo avanzar hacia la vida que deseas.
  2. POTENCIAR: Aquí eliges que te está ya funcionando y quieres potenciar.
  3. INCORPORAR. Seguro que hay cosas que todavía no forman parte de tu vida y te ayudarán a crecer.
  4. ¿Cómo lo voy a medir? Definir de qué manera vas a medir el cambio que has elegido implementar en tu vida.

Este ejercicio te sirve tanto para actitudes como hábitos y entorno.

Veamos cada una de estas tres áreas para facilitarte su implementación en tu vida.


1. Actitud

La actitud se refiere a elementos de nuestra personalidad, normalmente se conocen como “forma de ser”.

Hay aspectos de nuestra forma de ser que nos ayudan a avanzar, mientras que otros son un freno constante.

Aquí se trata de elegir aquello que podemos cambiar y que queremos cambiar. Porque hay que poder y querer.

Veamos un ejemplo.

1. Dejar ir

Una de las cosas que yo quiero dejar ir con este 2017 es la dureza conmigo misma. Tengo una amiga que me dice que si tuviera un jefe como yo, hace años que habría dejado el trabajo. Mis niveles de autoexigencia son tan altos, que me paso.

Así, no quiero dejar ir mi espíritu de superación, pero sí que quiero darle puerta a mi tirano interior.

Date cuenta que aquí me estoy desidentificando de una característica de mi personalidad al darle un nombre (tirano interior).

De este modo, cada vez que aparezca, puedo ser consciente que esta característica de mi personalidad no soy yo, sino una manera de ser adquirida por aprendizaje (no entraremos en detalles, jeje).

2. Potenciar

Por el contrario, algo que me gusta mucho de mí y quiero potenciar es mi persistencia. Ya se pueden poner las cosas mal, que yo sigo. A veces hecha polvo, sí, pero sigo adelante.

Ser emprendedor no es fácil, te caes mil veces, es la persistencia la que te permite levantarte.

Por eso es algo que tengo muy claro que quiero potenciar en mí.

3. Incorporar

Una de las cosas que quiero incorporar para este 2018 es ilusión. De por sí, soy una persona emprendedora con mucha iniciativa y ganas de hacer cosas, pero este último año y medio fue para mí muy duro, con lo que llegué al punto del agotamiento.

Ahora que las cosas ya están mucho mejor, siento que quiero recuperar mi ilusión y entusiasmo.

Uno de mis clientes, tiene tanta ilusión y entusiasmo por su proyecto que se contagia. Es mi propósito incorporar, de nuevo, esta manera de ser en mí.

Te recomiendo mirar su blog de Ser Liberto, transmite energía y entusiasmo por todas partes. Cuando hice el diseño de su web elegí el color amarillo porque es el que mejor transmite su esencia.

Ser Liberto

4. Medir

Y aquí viene lo difícil, porque: ¿cómo medir una actitud?

La mejor manera que se me ocurre, es integrarlo en mi revisión semanal.

Cada domingo, me gusta sentarme con mi Macaccino y valorar cómo ha sido mi semana. Aquí me felicito por todo lo que he hecho bien y marco las áreas a mejorar y cómo lo voy a implementar.

La mejor forma que se me ocurre para medir mi actitud es sabiendo que cada domingo voy a pararme a pensar en cómo voy.

Aquí es importante felicitarse por los avances y buscar soluciones para los errores. En mi caso, necesito recordarme siempre que el objetivo no es hacerlo todo bien, sino aprender y crecer.


2. Hábitos

El siguiente elemento que tendremos que tener en cuenta son los hábitos.

Se diferencian de las actitudes con que aquí son formas de actuar, mientras que la actitud es una forma de ser.

De mi experiencia, la mejor forma de cambiar un hábito es tener un por qué lo suficientemente grande.

Para cambiar un hábito, necesitas tener un por qué que te mueva a hacerlo.

Así, cuando hay un día en que me cuesta madrugar, me recuerdo el por qué lo hago. Lo que a mí me motive, no tiene por qué motivarte a ti, has de encontrar algo que te dé la fuerza cuando menos ganas tienes.

Por ejemplo, a mí me gusta meditar cuando todavía no se ha hecho de día. Y también me encanta ir a jugar con mi perro cuando el mundo duerme. También, cuando madrugo me siento mucho mejor conmigo misma, así que uno estos tres factores y me levanto 🙂

1. Dejar ir

No te lo creerás, pero me he quedado en blanco cuando quería escribir qué habito quiero dejar ir. Me trabajo tanto a mí misma, que no se me ocurre nada, y eso que llevo 5 minutos de reloj dándole vueltas.

Si te pasa esto en alguna área, lo mejor es que lo dejes fluir. En el momento que menos te lo esperes, te vendrá la idea.

2. Potenciar

En mi caso quiero potenciar el cuidarme. Llevo una vida sana, me levanto temprano, como sano y salgo todos los días a la montaña con mi perro. Esto hace que me sienta mucho mejor conmigo misma.

3. Incorporar

Quiero incorporar un plan de entrenamiento para hacer la Marató dels Cims (maratón alpina) este verano.

En sí, tengo ya contratado a un entrenador y hemos empezado a entrenar juntos, lo que por un motivo u otro no he podido ponerme todavía en serio.

Ir al gimnasio es un hábito, con lo que es este el que quiero programar para este 2018.

4. Medir

Medir un hábito es muy fácil, solo has de ver si lo sigues o no. Aquí, de nuevo, sé compasivo contigo mismo/a. Porque un día no lo hagas, no pasa nada. Eso sí, al día siguiente, vuelve a empezar.


3. Entorno

Creo que muchas veces no somos conscientes hasta que punto el entorno es importante.

Esto es, sobre todo, nuestro círculo de influencia, esto es, las personas que más influyen en nosotros y los lugares dónde nos movemos.

Pongamos un ejemplo. Si yo te hablo de alguien que va mucho al gimansio y de alguien que va mucho al bar, seguro que en tu mente ves claro que hablamos de dos personas completamente distintas.

Este es nuestro entorno y lo influye nuestras creencias, actitudes, valores y hábitos, entre otros.

Es por este motivo que lo menciono el último, pero no es, por esto, menos importante.

1. Dejar ir

Aquí se trata de pensar qué persona o lugar está haciendo que tu energía baje. En otras palabras, que personas o entornos necesitas dejar ir en tu vida para lograr tus nuevos objetivos de año nuevo.

En mi caso, hace ya meses dejé ir dos personas muy tóxicas en mi vida. No digo que sean malas personas, pero sí que su influencia en mí era muy negativa. Literalmente, me quedaba sin energía.

2. Potenciar

Algo que alimenta mucho mi espíritu es ir a la montaña. Puedo tener un mal día, pero en cuanto me adentro en la montaña, se me pasa.

Es por este motivo que también quiero entrenar, para poder hacer más cosas al aire libre y disfrutar más del entorno donde vivo. Aquí tienes una foto:

3. Implementar

En este apartado, es necesario que pienses en cosas que realmente puedes implementar ahora en tu vida, hay que ser realista.

Si, por ejemplo, tu ilusión fuera venir a vivir a Andorra, habrías de ver que sea factible antes de marcarlo como algo a implementar.

Si no fuera factible, lo que podrías hacer es pensar en los pasos a seguir e implementar los pasos.

En mi caso, quiero implementar ir más al gimnasio (se junta con el hábito de querer entrenar), porque el tipo de gente que va me motiva a cuidarme y ser mi mejor versión.

4. Medir

Aquí medir es algo más personalizado al entorno en cuestión. Si, por ejemplo, es dejar ir una persona, es medir no solo que no tengas contacto con ella, sino también que no te pases el día pensando en ella.

En mi caso, es medir cuántas veces voy al gimnasio. Para eso uso la app Productive de iPhone, con la que veo claramente cuándo he ido y cuándo no.


Y ahora sí, márcate tus objetivos de año nuevo

Una vez has hecho esto, ya puedes marcarte los objetivos de año nuevo. Porque, cuando haces este ejercicio, ya tienes claro que necesitas dejar ir, incorporar y potenciar para lograr la vida que deseas.

Tus objetivos han de tener en cuenta tu manera de ser. Yo, por ejemplo, me motivo más con grandes retos que con objetivos graduales, con lo que siempre miro muy alto.

Otras personas, sin embargo, si hacen esto se abruman y agobian. Es importante que tengas en cuenta cómo eres antes de marcar los objetivos.

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2 Comentarios
  1. Mariona Lacondeguy 5 meses

    M’ha encantat l’article!!!!!! Gràcies.

    • Sandra Guerrero Sanmarti 5 meses

      Genial, Mariona, m’alegro molt!

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